martes, 2 de agosto de 2011

SUEÑO HECHO REALIDAD Y PESADILLA - IRON MAIDEN EN COLOMBIA (2008) - Crónica

Por: Jose Paschu
Redactor / Director

Escribir esta columna días después de lo sucedido es como un duelo por lo que se vivió el pasado 28 de febrero de 2008 en Bogotá en el evento que, para la mayoría, fue un éxito de todo tipo y un sueño hecho realidad pero que como es conocido, para unos “pocos” miles de asistentes fue un total fracaso, una pesadilla jamás imaginada. Catarsis y denuncia.


Se tenía como único precedente la masiva asistencia en mayo de 1999 para el concierto de Metallica y, con todo y Festival Rock al Parque, en el que su mayor afluencia de público sucede al entrar la noche. Además según reglamentación local, no son permitidos espectáculos como el anteriormente citado en donde ingresaron en su momento más de 100 mil personas y en el que como se recuerda, hubo desórdenes en el acceso al derribar el público las barreras que controlaban las 3 únicas filas para igual número de localidades habilitadas. Así las cosas, con un evento “sold out” o totalmente vendido en la capacidad máxima que alberga la Plazoleta de Eventos del Parque Simón Bolívar (45.000 personas), era imperativo que la Organización y Logística fuesen excepcionalmente óptimas ante la expectativa que tendrían las tres generaciones de fanáticos que asistirían desde todo el territorio nacional en incluso de los vecinos Ecuador y Venezuela.

Lo anterior no fue así y de un cálculo final de boletería entregada según dicen los medios, de 45.000 personas casi 5.000 e incluso más, se quedaron por fuera pese a haber estado durante horas en la única fila habilitada para la localidad de Preferencia la cual dio la vuelta completa al Parque en los casi cuatro costados del mismo. El acceso para Platino no sufrió inconvenientes debido a que se pusieron a la venta muchísimas menos boletas que para la otra localidad y a que, según rumores sin confirmar, fueron habilitadas dos filas para ellos y se les dejo entrar primero.

Se divulgó previamente que la apertura de puertas sería a las 3:00 PM pero como sucedió, resultó ser un lapso de tiempo insuficiente para facilitar el acceso y control de tal magnitud de público en una sola fila demostrando la inoperancia de los organizadores (Evenpro Colombia) y su logística contratada (911). Tanto así, que al margen de que faltasen casi 5.000 personas o más por hacer su entrada con boleta en mano, el evento transcurrió normalmente de acuerdo a su cronograma.

Se dijo en los medios que gente sin boleta pretendió entrar y que por ello la Policía y su escuadrón ESMAD había tenido que intervenir con gases lacrimógenos. Si esto resultase cierto: ¿Qué hay de las garantías que no tuvieron esos miles de asistentes que en su afán de poder disfrutar a esas alturas de una mínima parte del show por el cual habían pagado sumas de todo tipo y a que el concierto del grupo principal ya había comenzado y se encontraron con las puertas cerradas custodiadas por los impersonales agentes del ESMAD?

Como se comprobó, resultó difícil mantener el orden entre la cantidad de público que veía y oía, con rabia, impaciencia y frustración cómo se diluían sueños, esfuerzos, sacrificios y hasta penurias e incomodidades ya que llovió inclementemente toda la tarde con tanda de granizo además. Mientras tanto adentro la gran mayoría de espectadores incluidos los organizadores disfrutaban de lo que otros no. Una injusticia social más por donde se mire. Por tanto, aquellos que aún permanecían fuera decidieron temeraria y unánimemente tratar de entrar a toda costa con las consecuencias conocidas por los medios de comunicación que registraron cómo fue derribada la malla perimetral del Parque en varios puntos de la misma.

Si bien la presentación tan esperada a cargo de la banda británica fue de gran factura, que el sonido en donde uno se ubique en el parque resulta bueno o malo debido al factor viento, fue muy grato poder ver y escuchar los clásicos que tanto nos mueven, que Mr. Dickinson y compañía estaban contentos con la acogida colombiana y la bandera gigante desplegada en la localidad de Platino, que ese grito “Scream for Me, Colombia!” ponía la “piel de gallina” cada que se repetía y que se había anhelado por años en nuestra conciencia individual. Con todo esto y más, queda una sensación ambigua de tristeza y alegría, de decepción tal vez. De vergüenza con los hermanos fanáticos de fuera que les tocó vivir en carne propia una organización timorata y negligente. Con los de las otras ciudades del país que por tierra, ya sea en “flota”, a “dedo”, en los diferentes “toures” contratados o quienes por múltiples razones como la laboral tuvieron que hacerlo por aire. Quienes aguantaron hambre y frío y no pudieron entrar. Incluso hubo quienes al ver tal caos en ciernes se retiraron del Parque habiendo pagado por el espectáculo.

No obstante aquellos que entraron por la malla derribada alcanzaron a vivir una parte del show, y hasta menos de la mitad del mismo, igual fue una pérdida si se había invertido en el 100% del evento con todo y teloneros además de las 16 canciones mas el intro: "Churchill´s Speech" que al final interpretó Iron Maiden desde “Aces High” hasta “Hallowed Be Thy Name”.

Sólo resta esperar algún pronunciamiento oficial, si lo hay, por parte de la empresa organizadora ante lo ocurrido y que se espera sea más que una disculpa.

Ya sabremos en su momento qué sucederá cuando en nuestro país del “cholao”, la arepa de mute, el cuy, el bunde, las hormigas culonas, el joropo, el currulao, la cumbia y el tamal con chocolate, se pueda disfrutar de otro espectáculo similar para comprobar cuánto hemos aprendido en lo que a espectáculos masivos se refiere. Por ahora es evidente nuestra falta de cultura y experiencia, no es lo mismo que traer bandas de gran calidad y recorrido caso Symphony X y Dream Theater, cuyo público es mas reducido y apto para espacios pequeños como el Palacio de Los Deportes, el Coliseo El Salitre o el Teatro Jorge Eliécer Gaitán entre otros. Veremos. Cavernet Rock.

“Los pueblos que no conocen su historia, están condenados a repetirla”
 W. Churchill


Publicado previamente en el desaparecido
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