martes, 23 de agosto de 2011

"LEYENDAS DEL ROCK" SCORPIONS + CINDERELLA EN COLOMBIA - Crónica

Por: Jose Paschu . Director


El 9 de septiembre de 2010, tuvo lugar en Bogotá el muy esperado concierto denominado Leyendas del Rock que reunió por primera, y según lo dicho útima vez, a dos grandes agrupaciones que nunca habían visitado nuestro país, Scorpions y Cinderella.

El cartel anunció la presentación de dos agrupaciones nacionales, los locales The Supremacy y Akash de Armenia. Para el momento en que los primeros estaban en escena no habíamos ingresado, al hacerlo Akash terminaba por lo que sólo observamos sus tres últimas canciones. El sonido en ese momento no era de buena calidad lo cual mejoró ostensiblemente para cuando Cinderella subió a la tarima del Parque Simón Bolívar al filo de las 6:30 PM.
Iniciaron su descarga con “Second Wind” de su álbum de 1988 “Long Cold Winter”, en adelante vinieron “Somebody Save Me”, “The Last Mile”, “Push Push” y “Night Songs” de su álbum debut de 1986. “Bad Seamstress Blues/Fallin´Apart At The Seams” nuevamente del “Long Cold Winter”, la muy aclamada “Heartbreak Station”, una de mis favoritas “Coming Home”, “Shelter Me”, “Nobody´s Fool” muy esperada por el público para llegar al punto máximo con “Gypsy Road” personalmente esperaba la tocasen en vivo así que lo disfruté al máximo. Cerraron con dos excelentes temas, un hit como lo es “Don´t Know What You Got (Till It´s Gone)” y “Shake Me”.
Fue una gran presentación la de esta agrupación que se destaca por incluir los cuatro miembros originales: Tom Keifer en la voz líder, guitarra, piano y saxofón, Jeff LaBar en guitarras, Eric Brittingham en el bajo y Fred Coury en la batería. Si bien su auge estuvo en el hard rock - glam de los ochentas, se destaca la energía y el buen manejo de escena que siempre caracterizó a “La Cenicienta” en directo. La voz de Tom Keifer si bien evidencia algún desgaste se destaca por lo singular y el haber marcado una época de oro.

Vino la espera de 45 minutos aproximadamente para que a las 8:30 PM los altavoces anunciaran a Scorpions en tarima. Con el inmenso set que trajeron se destacaba la pantalla posterior que al igual que en Depeche Mode, fue apoyo constante al espectáculo con imágenes especialmente diseñadas para esta muy exitosa gira. La agrupación alemana había llegado la noche anterior proveniente de México con lleno total en sus aforos de Monterrey y el Distrito Federal. Sin embargo, no ocurrió lo mismo en nuestra capital Bogotá. La organización ante la baja demanda de entradas decidió unir las dos localidades de adelante (Platino y V.I.P.) dejando solo una separación con la localidad posterior, Preferencia. Esto con el fin de que precisamente los de atrás no estuviesen muy lejos. Una verdadera lástima el que el público no haya respondido y haciendo un sondeo “al vuelo” la opinión fue el costo de la boletería. Preocupante desde todo punto de vista pues ya se anuncia la cancelación del concierto de los norteamericanos Manowar, que jamás han pisado tierras colombianas y a donde van tienen casa llena. Asunto de cuidado para que no dejen de llegar bandas y que los Organizadores no pierdan su interés en invertir en la escena nacional.
 
Volviendo al tema, Scorpions como había hecho en México, inició con el primer corte que da título a su reciente disco “Sting In the Tail”, un muy buen álbum totalmente recomendado para quienes, como nosotros, gustan de comprar música original. A continuación se dio un memorable recital como muy pocos se han visto en nuestro país gracias al altísimo nivel de sus intérpretes. “Make It Real” de su “Animal Magnetism” de 1980 arrancó sonoros aplausos de los tal vez 15.000 asistentes, “Bad Boys Running Wild”, “The Zoo” de las más esperadas por quien escribe, la instrumental “Coast To Coast” y “Loving You Sunday Morning” del “Lovedrive” de 1979, disco del cual extrajeron las piezas más antiguas de su repertorio para esta ocasión.  Después vino una joya de canción incluida en el “Sting In The Tail”, la balada “The Best Is Yet To Come” la cual canté a voz en cuello habida cuenta de lo que sus líricas promueven y de ser implícitamente un manifiesto de despedida ante sus fanáticos en más de cuarenta años de carrera (“The Scorpions” fue fundada en 1965 por Rudolf Schenker). Inolvidable el “bis” que hizo el público del final “a capella” animados por los integrantes de la banda visiblemente sorprendidos y emocionados. Si se me permite el término: “¡Qué chimba!”.

“Send Me An Angel” de su multi-platino “Crazy World” de 1990 y “Holiday” completaron el trío de baladas que interpretaron cubiertos todos con banderas nacionales obsequiadas por el público. Sencillamente espectacular. “Raised On Rock” igualmente de su último trabajo y “Tease Me, Please Me” dieron pié a otro de sus himnos admirados y esperados: “Dynamite” de su inmenso “Blackout” de 1982. La propia “Blackout” continuaría la descarga para finalizar por primera vez su presentación con el clásico del “Love At First Sting” de 1984: “Big City Nights”. Aquí se despidieron volviendo por única vez para sacar al aire el éxito esperado de todos los tiempos, que aguó la mirada de más de un asistente: “Still Loving You”. Personalmente y sin vergüenzas de ningún tipo me atrevería a decir que quien no evocó, invocó o recordó buenos y malos momentos y/o compañías con tal descarga de canciones emotivas, sobre todo con ésta y como mínimo no se le escapó una lágrima, no es digno del honor de considerarse seguidor de esta banda. “No One Like You”, otro de sus éxitos de toda una vida precedió al clímax con “Rock You Like A Hurricane”. Después y en medio de la despedida final vino la fuerte petición por “Wind Of Change” la cual todos cantamos nuevamente “a capella” y a pedido de la banda ya que no la tocaron, posiblemente por la limitante de tiempo pues todo terminó cerca de las 10:30 PM tras casi dos horas en vivo.
Qué remate para tan excelente concierto, tal vez hizo falta esta canción y otras más, nunca es suficiente. Las “Gracias” de Klaus Meine en español, las palabras, los aplausos y los “¡Bravo!” se quedaban cortos ante lo presenciado.

Qué bueno poder ver después de todo a las bandas con las que compartimos el pasado, qué señores músicos James Kottak, su solo de batería (“Kottak Attack”) después de “Dynamite” fue de lo mejor que se haya visto, Pawel Maciwoda, Mathias Jabs con su solo de guitarra (“Six String Sting”) antes de “Big City Nights” y Rudolf Schenker, son todos unos Maestros de la guitarra. Los solos y "punteos" perfectos, la energía en escena desbordante, el muy famoso "muro humano" y la voz de Herr Meine que es caso aparte, se diría que intacta, que no le pasan los años, que cómo se van a retirar en el punto tan alto en el que están. Dicen que los grandes se deben ir en su mejor momento y no por la puerta de atrás en medio del olvido y arrastrando glorias del pasado. Si de verdad lo hacen, lo habrán hecho a lo grande como grande es el legado que dejan a la Historia del Rock y en Colombia podremos decir que tuvimos el honor de haber presenciado esta gira “Get Your Sting And Blackout” y  recibido a las Leyendas del Rock, Scorpions y Cinderella como lo merecían por lo que significaron y significarán entre quienes asistimos.

A los amigos de Cali en Bogotá con quienes compartí la noche previa, el remate y el viernes siguiente, en especial a David Sandoval y Dynasty Bar, muchas gracias por la atención. Mi casa en esa ciudad como siempre. Ahí nos veremos de nuevo. Un saludo a Maria Fernanda Saavedra, amiga y colega de vieja data radicada en Buenos Aires, Argentina, fiel seguidora de Scorpions quien les vio en esa ciudad en su recital del pasado 13 de septiembre. Larga vida, hasta la próxima.

“How can we grow old
When the soundtrack of our lives
Is Rock And Roll
And The Best Is Yet To Come”

Scorpions – “The Best Is Yet To Come” (2010)


Publicado previamente en el desaparecido
webmagazine Rock Cultura