viernes, 22 de junio de 2012

"EN EL GARAJE ESCUPÍAN LOS DRAGONES", LIBRO - GERMÁN CASTRILLÓN ´MICHI´ - Entrevista


Cavernet Rock, inaugura oficialmente el capítulo de Entrevistas en nuestro Medio de Prensa a menos de un año de haber salido al aire y a modo de celebración por haber cumplido las primeras diez mil visitas a este Blogzine. Gracias a Ustedes.


EN EL GARAJE ESCUPIAN LOS DRAGONES
CrockNICAS de 1/2 Siglo Entre Aullidos Electrónicos
Entrevista a Germán Castrillón, Michi.
Cali, mayo 8 de 2012

Por: Jose Paschu 
Director

Tuvimos el gusto de conversar con Germán Andrés Castrillón, Michi, quien está por terminar su libro sobre la Historia del Rock en Cali de título “En El Garaje Escupían Los Dragones: CrockNICAS de ½ Siglo entre Aullidos Electrónicos”

Esta iniciativa será la más completa que se haya hecho en la ciudad acerca de este tema en particular. Nos hacernos partícipes por medio de esta entrevista para todos Ustedes, nuestros lectores. Diálogo en exclusiva para Cavernet Rock.

CVR: Germán, buenos días. Gracias por atender nuestra invitación. Para aquellos y aquellas que no lo conocen, Michi lleva años y años metido en la película. Es Historiador, coleccionista y melómano de los que llamamos de la vieja guardia. ¿Cómo empezó ese vínculo con la música y el rock? 

GAC: Eso fue en familia. Yo vengo de una familia muy musical. Mis abuelos cantaban zarzuela, ópera. Mi papá y mis tíos le pegaban al bolero. Entonces esa conjunción de sonidos me fue permeando un poco la cabeza, la memoria musical. Llegó un momento en que en mi núcleo familiar empecé a ver colinos, empecé a ver peludos, otra nota, otra configuración social que me impactó y con la que detrás venía un sonido que era el hippismo con el rock and roll. Eso me impactó mucho y, como no fue ajeno a mi casa, nunca hubo prohibición ni nada parecido. Se volvió parte de mi cotidianidad.

CVR: Se dice que la música es circunstancial, de acuerdo al momento, la época, el estado de ánimo. Cuáles son esos grupos o temas de los que no se aburre de oír, independientemente del género y el tiempo. En lo personal, sabemos que Michi sigue desde blues  y rock and roll hasta black metal.

GAC: Claro, varias cosas: “Louisiana Blues” de Savoy Brown; John Mayall, otro clásico que nunca me cansaré de escucharlo; “Simpatía Por El Diablo” de los Rolling Stones, yo pienso que es una obra maestra del rock intelectual, del rock histórico, la introducción es muy étnica y muy religiosa. Religiosa totalmente opuesta a todo este concepto judeocristiano del rock. “Blue Jean Blues” de ZZ Top; “Hocus Pocus” es de esas piezas maestras, de esos clásicos. Como dicen por ahí, con el tiempo lo bueno se vuelve clásico. Estos son los temas, entre muchos otros. Imagínate “Black Sabbath” de Black Sabbath que es la apertura, en ese momento, a lo desconocido dentro del rock, lo más sugestivo, lo menos cromático diría yo cuando hablábamos de hippismo en que todo se nos volvía arco iris. No, hermano, aquí estamos hablando de una esfera totalmente diferente y bueno, muchas más cosas.

CVR: Germán, de dónde vino la idea de publicar este libro ¿Cómo es ese backstage al escribir un libro sobre Historia del Rock y sobre todo, del Rock en Cali?

GAC: Mira, siempre se ha hablado de Bogotá como rock nacional y del rock paisa como un estatus. Podemos hablar del metal paisa, sonido Medallo, que es de finales de los ochentas para acá. 

La inquietud mía es recuperar la memoria del rock caleño, porque la memoria del rock caleño tiene que ver con la memoria del rock nacional. Te voy a dar un ejemplo: Carlos Pinzón dijo: -“Yo tiré la Primera Piedra para que hubiera rock en Colombia”-. El presentó una película de 1956 que se llama “Rock Around The Clock” y eso fue la apertura al rock en Colombia del rock and roll. Pero, esa película se presentó dos años antes en Cali, entonces ¿Quién tiró la Primera Piedra?.
 “Rock Around The Clock”. Afiche Promocional
Director: Fred Sears. Columbia Pictures (1956)

De los primeros músicos que hicieron rock en Bogotá, hablo de rock, no “nueva ola”, entre esos estuvo Ferdy (Fernández). Ferdy es caleño. Yo quiero recuperar esa parte y complementar la historia del rock nacional con el aporte que hizo Cali. Yo me devuelvo a esos años cincuenta, llego a los neoleros de los sesenta y me doy cuenta que algunos de esos neoleros que se volvieron clásicos y que fueron el símbolo de la Nueva Ola en Colombia, son caleños. Oscar Golden y Harold Orozco. 

Hay un aporte, lo que pasa es que Cali era muy guarachero al igual que todo Colombia y como no había juventud, no había ese estatus de juventud, por eso todo el mundo escuchaba lo mismo. Nos tocaba estar en los bailes de nuestros padres con las guarachas y la música paisa, toda esa música bailable. Entonces, estos jóvenes que se arriesgaron a hacer cosas distintas lógico, con un alter que venía de Estados Unidos e Inglaterra, fueron los que tiraron verdaderamente la Primera Piedra claro, con la ayuda de Carlos Pinzón y Gloria Valencia, que estuvo con ellos, también un primo de Fernando Botero. Ellos pusieron una taberna allá y fue la locura en Bogotá, para los hippies. En todo esto hubo caleños, no fue solamente Bogotá. 

Esto no es para competirle a Bogotá, es para completar nuestro aporte a la historia y para que los jóvenes sepan cuáles son sus referentes, hermano. 

CVR: ¿Por qué escupían los dragones en el garaje? 

GAC: Porfirio Barba Jacob, en los años veinte dijo que Cali era un garaje con obispo y tenía toda la razón. A mí me impactó eso, “Cali es un garaje con obispo”, y en 1970 seguía siendo un garaje, lo que faltaba era que algo nuevo sucediera en ese garaje. Entonces, hubo unos dragones que escupieron fuego electrónico. Ya empezamos a hablar de manes que trajeron sonidos electrónicos, revolución electrónica dentro de ese garaje. Abrieron, escupieron y ese fuego se esparció por todo el Norte de la ciudad. Hubo entonces toda una configuración distinta en ese Norte de utopías, como le llamo yo, utopías juveniles. De esos garajes del Norte emanaron los sonidos, los nuevos sonidos. 

CVR: El rock en Cali siempre ha estado ligado al Norte de la ciudad.

GAC: Exacto, al Norte e igualmente a San Antonio porque esos mismos músicos del Norte también ensayaban en San Antonio porque ahí había garajes, sótanos y había talleres de artesanos entonces todo era un conjunto: El artesano, el hippie, el rock y los músicos del rock.

CVR: ¿Cómo fue esa génesis de lo que conocemos como rock caleño, cuáles fueron esas bandas pioneras del nuevo sonido en Cali? 

GAC: Ferdy y los Arco Iris. Era un parche grandísimo como de diez músicos que ensayaban en la casa de Carlos Maya. Eso es Noroccidente, aquí detrás del Colombo Americano (en el barrio Granada), había un parche grandísimo que era el parche de la uva, que eran manes rockeros pero de esos manes peperos locos, que si les tocaba pelear, peleaban. Eran de esos manes duros, un parche grande. En esa cuadra, afortunadamente, vivían Carlos Maya y otros manes donde ensayaban como tres o cuatro bandas de rock, las iniciales de Cali. El parche de Ferdy era tan grande que eran como diez músicos. Estaban los dos hermanos, Ferdy y Miguel Fernández, pero ahí hubo una ruptura.

Un día de esos de ensayo, llegó Miguel Caicedo a prestarle un tom o algo así a Larry Joseph que era el baterista de todo ese combo. En un interludio que hubo por ahí, un break, se sentó Miguel Caicedo en la batería y empezó a tocar. Le preguntó Miguel Fernandez: -“¿Y vos qué, vos qué tocás?”- él le dijo: -“Yo toco esto y esto y tal”-  y Fernández: -“Uy, como así. Te gustaría tocar conmigo?-. Miguel Caicedo nunca se lo esperó, el poder tocar con esos manes. Miguel Fernández habló con su combo: -“Este man toca batería, abrámonos”-. Ahí se armó Hydra, que quedó con sus músicos al igual que Arco Iris y ensayaban por turnos, por la tarde unos y en la noche otros. Se armaban los combos, cada vez que había un concierto de Arco Iris había uno de Hydra, algo así como “Arco Hydra” (risas). Esa es la historia de las dos bandas. Pero también ensayó ahí Nuevo Poder (The New Power) que era la banda de las chicas y otra más cuyo nombre se me escapa. Ancora no, esa fue después. En la banda de las chicas que ensayaba en esa cuadra estaba la baterista hermana de este man Zapata, hijo de este papá músico de apellido Zapata en la familia donde todos son bateristas. Ahí estaba la Pléyade del Rock, en el parche de la uva

Más hacia el occidente, por Santa Teresita, existió una banda que se llamaba Expreso del Oeste donde el baterista era Miky Calero. El man hoy es fotógrafo y sigue tocando batería, esos manes tuvieron una historia muy buena en los dos años no más que duró la banda, fue mucho lo que hicieron. En la Historia del Rock de acá, de las bandas que más conciertos hicieron fueron Arco Iris, Hydra y el Expreso del Oeste. Hubo más bandas pero no hicieron tantos como ellos, Los Monstruos, el grupo Alma, El Tercer Ojo, por allá aparecieron unos manes Cíclope.

Hubo bandas efímeras que fueron muy coyunturales, Stardust o Polvo de Estrellas, esa fue una banda que formó Ferdy con uno de los músicos más tenaces que haya venido a Cali, un costeño - gringo llamado Darío Vélez Jaramillo, guitarrista, tecladista, todo lo que vos querás te tocaba ese man. Era el único que podía estar al nivel de Ferdy. Ferdy descubrió a Juan Carlos Arango, por allá en un taller de motos, uno de los grandes guitarristas y bajistas que ha dado la Historia del Rock en Cali. Ferdy se unió a ellos para formar Polvo de Estrellas. ¡Qué cosa tan tenaz!

CVR: Su obra viene a ser la más exhaustiva y detallada que se haya hecho sobre el tema en cuanto a Cali. Desde su perspectiva, cuál cree que sea la razón o las causas de por qué lo que se ha hecho en la ciudad por esta música no ha tenido tanta repercusión afuera, tanto a nivel nacional como internacional, que tal vez se reconoce un solo nombre cuando en diferentes épocas hemos visto propuestas destacadas que sacan la cara por Cali. 

GAC: Sí, no necesariamente tiene que ver con imagen, si los Krönös fueran pobres no serían una banda. Esa ya es una razón. Bandas buenas aquí las ha habido, lo que pasa es que han preferido estar al margen de todo el cuento este de querer ser manejados por un Productor. Un Productor te caga tu imagen, vende tu imagen a la semejanza de los otros, del comercio, de la línea, de unos parámetros comerciales, eso ya sería dejar de ser uno mismo. 

Entonces, yo pienso que las bandas han querido ser así. Por lo menos, Ferdy es un man que ha querido ser él y eso es admirable. Músicos como Jorge Vanegas, a él no lo va a manipular nadie. Alvaro Payán es uno de los grandes guitarristas que ha dado la historia del noventa para acá, que ya no está haciendo rock pero que fue de la banda Antología que es el mejor proyecto de rock que ha dado Colombia en la Historia del Rock, en lo que es rock contemporáneo. ¡Colombia!. Se abrió de la banda porque los demás músicos querían grabar un disco que dizque para la Historia del Rock Caleño, y un man le dijo - “Tiene que cortar el tema y hacer algo más conocido”-. Le contestó  -“Yo no soy tan grosero, yo no hago esas cosas”-

Todo depende del criterio del músico, buenos músicos hay aquí. Empezando porque hubo una banda como Polvo de Estrellas que pudo ser una de las grandes en Colombia, Arco Iris pudo ser una de las grandes en Colombia, igualmente Eclipse, también de Ferdy, que pudo ser una de las mejores todavía pero que no le interesó eso, simplemente por amor al arte. Pienso que de eso se trata. Exponentes ha habido. Yo alguna vez por televisión dije que una de las bandas más superficiales de aquí era la representante del Valle, estamos hablando de Krönös, que ha hecho historia porque ha durado pero si vamos a hablar de calidad musical ¿Qué nos ha aportado?. Una imagen glamurosa, una imagen que no tiene realmente nada que ver con el verdadero movimiento fuerte del rock aquí. 

La influencia de músicos buenos, la dio los setenta y de ellos a ninguno le interesó ser comercial y eso es lo que yo personalmente valoro y con mi criterio como crítico lo digo. Ahora, que decimos que tenemos un problema, que le meten más plata a la salsa, esa es una cuestión que a nosotros los rockeros nos vale huevo porque rock es lo que hay. Grupos, hay más de doscientos sacando la cara por Cali, muchas bandas y en todos los géneros además que ya son músicos formados. Desde mediados de los noventa nos dimos cuenta que los músicos que estaban haciendo rock eran músicos de verdad, eso me impresionó. Hay nueva tecnología, buenos equipos. Y pensar que hoy muchos músicos que hoy son grandes, empezaron con un drum set “Imusa”, con tarros de la casa, los de lavar ropa de la mamá. Empezaron así a hacer música y lo hicieron bien. 

Yo pienso que el aporte que ha dado Cali es bueno. Cali, en los noventa y por ahí hasta mediados de dos mil era la mejor escena de metal en Colombia. Qué mejor aporte que una banda de fuera venga y diga que esta es la mejor escena de Colombia, Masacre, Neurosis, buenas bandas. Con el texto lo que quiero rescatar es, las bandas que poco les interesa ser comerciales sino que son bandas de resistencia cultural. De hecho, esos grupos de salsa que aquí son los representantes ni siquiera son caleños, hermano. Nacieron en Bogotá y sus músicos son del Chocó.

CVR: La anterior pregunta se debe a un comentario que dio pie a que un año atrás redactase a modo de respuesta un ensayo acerca de este mismo tema que ya tenía en mente, casi una década atrás, desde un punto de vista muy personal y tal vez general. Esa persona, por cierto oriunda de Antioquia pero que para ese momento residía en la ciudad, manifestó que qué tanto hablábamos los caleños de nuestro rock sí en Cali no existía el rock. Ciertamente me declaré ofendido no solo en el orgullo de patria chica sino como rockero ante el irrespeto a toda una herencia cultural acerca de esta música y de quienes han hecho y siguen haciendo rock en Cali. Respetar, así no se comparta y más cuando no estás en casa.

GAC: Claro, yo creo que el man hablaba de los nombres que han sobresalido y esos niveles se miden por comercio o porque han tocado latin como por ejemplo Salsa Sangre (sic.) que, creo, se va a volver a formar porque Andrés Mora anda aquí en Cali. Andrés es de los grandes bajistas de Colombia y quiere volver a formar la banda, yo me imagino quién va a ser el baterista (risas) pero bueno, no importa. Te puedo decir que esos nombres, se hacen nombres porque calan dentro de la radio y porque tocan latin y aquí hay un problema con esta democratización de que todo hay que juntarlo y que la globalización es una promiscuidad donde la mierda, los orines, el vómito y el gargajo hacen una familia y si el rock es gargajo, yo me quedo con el gargajo del rock pero no me voy a untar de mierda o de los orines del latin comercial. Eso es lo que pasa, que esos manes se metieron por allí y los pusieron a sonar en la radio. Inclusive yo en el texto tengo un aparte que se llama “Bandas Fusión” y que yo les había colocado “Que No Son Rock”, me dijeron por ahí -“Como así que no son rock, si el rock es un término genérico”-. Entonces defendamos una corriente de ese genérico, una que podemos respetar. El hard rock, el rock and roll, el blues que de por sí es muy amplio y el metal. 

El man lo que desconoce son las bandas de resistencia, el rock siempre fue rebelde y dentro de la Historia del Rock Colombiano hay algo que es una cochinada. Te voy a decir una cosa, todos esos músicos que quisieron hacer rock, rock and roll, twist, se dieron cuenta que ellos no podían ganar plata entonces esas guitarras eléctricas se las llevaron para el tropical, sobre todo los paisas. Los Black Stars, todo esos manes hicieron esa música gozona, ese tropical con guitarra eléctrica, con twist, eso es feísimo. Eso no tiene nada que ver con rock. Rock es lo que estaba haciendo Ferdy, lo que estaba haciendo Flippers, un grupo llamado Las Ratas Urbanas que ni siquiera los bogotanos, que saben tanto de su historia se acuerdan de ellos. A todos esos manes que hacían rock, a esos hippies no les interesó grabar y los que grabaron, chévere por ellos que alcanzaron. Noel Petro, el “burro mocho”,  es un gran guitarrista pero no, él allá en su Costa con su música. Sí, muy bacano, pero eso no tiene nada que ver con el rock. El paisa qué viene a hablar si cuando se hizo el gran movimiento de Ancón apenas había dos bandas de rock en Medellín y si no fuera por las otras bandas de Bogotá y de Cali ¿Dónde estaría hoy el éxito de ese Festival?. Al hombre hay es que devolverle la memoria. Ellos no tenían rock, gracias a Ancón salió una nueva banda que se llamaba Judas que con la disolución, quedaron dos músicos, el uno formó Nash y el otro Carbure. Lo bueno que se puede hablar es acerca del metal, sacaron un sonido que todavía está. Ese sonido llegó a Noruega, a los países altos donde los bosques hablan por ellos. Hay que reconocerles eso.

Si el man se mete dentro del mundo subterráneo del rock, aquí tenemos rock como rock protesta, porque es que el rock no se hizo con cosas efímeras, el rock se hizo fue con lucha, ya no era una metralla sino que era con ideas. Era una guitarra como lo dijo Jimi Hendrix, como lo dijo Chuck Berry. Había una lucha interracial y la mejor manera de ganarle la lucha a los blancos en Estados Unidos, fue con el blues. Los blancos lo adoptaron y muchos se pintaban de negro para poder salir en televisión. No obstante, los ingleses como no tenían ningún problema racial allá, esos blancos como los Rolling Stones, modernizaron ese blues y se lo entregaron a los jóvenes gringos y los jóvenes gringos empezaron a hacer blues con la herencia de lo que Jimi Hendrix había llevado antes a Londres. Es una historia de retroalimentación. La historia de Ustedes (en Norteamérica) es esta, la dieron los negros. Igualmente esta el country pero eso se fusionó con el blues. Es una cuestión siempre de resistencia, nunca dejarse. El rock and roll suena muy rico, mover el cuerpo, pero esas letras qué, te llevaban a mover el cuerpo y que fueras arrecho pero eran rupturas a una estructura blanca, una revolución. ¿Qué revolución tiene Salsa Sangre?  

Los paisas tienen cosas muy buenas y los respetamos pero, si alguien no conoce como se dio el rock aquí, que no diga nada. ¿Por qué Piolín empezó haciendo su música aquí? El man tenía que venir a Cali. Esta ciudad le dio mucha energía o si no, se hubiese quedado allá. Piolín, ese man es otra raíz muy buena para el metal de aquí. 

CVR: En enero pasado pude conversar con él durante la visita que hizo con su banda, decía que solía venir de incógnito a Cali aprovechando que tenía un hermano que estudiaba música en el Conservatorio.

Bueno, Germán, qué más puede compartirnos de momento. La idea con esta conversación es invitar a la gente a que se interese por el tema con esta especie de “píldoras de información” y adquiera el libro, que tanto trabajo no será en vano y que a fin de cuentas es así como las ideas y la información podrán ser de utilidad y valor para las nuevas y viejas generaciones.

GAC: Imagínate, llevo desde octubre de 2010, todo el 2011 y lo que va de este año, sin trabajar, dedicado exclusivamente a pulir este texto. La idea no es volverlo comercio porque sería una grosería pero sí creo que saldrá más caro fotocopiarlo que comprarlo, te digo la verdad (risas). 

La idea es recoger la historia de los jóvenes rebeldes de Cali, eso es lo que yo quiero. Esos jóvenes de los sesenta, tengo referencias de los setenta, ochenta, noventa y dos mil hasta el 2010. Toda esa gente que ha desconfigurado sus historias de vida por hacer rock, por hacer cosas distintas, por pertenecer al contexto de ser jóvenes. Igualmente recoger memorias para que los mismos pelados que hacen rock y que les gusta el rock sepan dónde está el alter histórico del rock en Cali y que no le coman cuento a lo que dicen por ahí en YouTube o lo que dicen por ahí en Google o lo que dicen por ahí varios mancitos. No, hermano, leamos y sepamos los nombres de aquellos quienes trazaron todos esos caminos donde las autopistas se formaron para que las velocidades del rock sean lo que son ahora. Es eso, hacer historia, contarle a la gente qué pasó en cada concierto, quiénes hacían los conciertos, qué pensaban esos manes que hacían rock, qué enfrentaron contra la policía que siempre ha sido la contraposición como parte del Estado y la contra-hegemonía que es la razón de ser del rock, ser contra-hegemónico. En el momento en que una banda de rock entra a ser parte de la hegemonía es porque está haciendo salsa o porque se acercó a la salsa. Eso lo vemos en esas bandas que suenan fuera de Cali, que han estado en Europa y todo, pero ¿Dónde está el rock en ellos? ¿Dónde está el rock en Superlitio y en todas esas bandas? No, eso no es rock.

CVR: Esto es lo que buscamos con nuestra conversación, que todo se amplíe al leer el libro. Hay que dejar algo como legado y así nos hayan etiquetado y torpemente generalizado afuera a los caleños como tropicalistas, salseros, rumberos, superficiales y hasta perezosos, aquí se ha hecho buen rock y se seguirá haciendo.

GAC: Sí, lo que pasa es que nos ha tocado duro. A los paisas les tocó difícil hacer rock en sus inicios porque vos sabes, esa sociedad es totalmente clerical. Yo recuerdo que dos amigos, ambos son directores de cine, a inicios de los años sesenta, llegaron a un terminal de buses para seguir de una ciudad a otra, se acercaron para pedirle la hora a una señora y los vio como muy hippies, sacó monedas y les dio. Es que gente así, hippie, no se veía. A los paisas les tocó muy duro y a los caleños también nos ha tocado duro. Sin embargo a los músicos que comenzaron con este cuento, a ellos les importó un culo, les importó un culo el culo de las caleñas, les importó un culo que Cali era una ciudad tropical. Lo que importa es que se toman los espacios, se invaden los espacios, se apropian de ellos, se vuelven tribu y es grande. Son muchos, hay algunos que les gusta ser subversivos de cierta manera mientras otros son subversivos de manera más aparente, mucho más contundente. Pero si el rock no es subversivo, no es rock. 

Cali hizo uno de los grandes aportes a la Historia del Rock en Colombia con una banda en los noventa, llamada Antología. Fue la banda que partió, no digo en dos, sino como un cristal cuando cae que se rompe en un poco de cristales. Así se rompió la Historia del Rock en Cali. Fueron unos pelados que hicieron cosas nuevas, propusieron cosas nuevas para decirle a la gente “Estamos en Cali, qué más podemos hacer después de esto” y nadie, hasta ahora, los ha sido capaz de superar. Antología tuvo cuatro fases, la progresiva jazzística experimental que es rara y contemporánea de sus inicios; la otra parte que fue muy pretenciosa, de especulación musical pero muy buena y muy contemporánea también; hubo otra fase que fue muy acoplada al movimiento del momento cuando Salsa Sangre y todas esas bandas, otra gente que estaba haciendo funk. Ellos lo hicieron a su manera, tocaron eso a su manera, con nuevos sonidos, con esa locura y donde tocaban, tocaban duro. Nadie hasta ahora que yo conozca ha sido capaz de superar esa sombra que ellos dejaron. Salpicaron y aquí quedaron en la historia. Es más, la única persona que puede hablar de ellos soy yo, ya que ni ellos mismos quieren hablar. Además, la directa influencia de ellos fui yo y ellos mismos lo dicen, que si no hubiera sido por mí, la banda no habría sido contemporánea en sus inicios.

Me gustaría eso, que la gente sepa que Antología fue la banda que dejó huella al igual que Ferdy. Los manes todavía hablan de Ferdy, lo reconocen. La idea es decirle a la Historia del Rock nacional que Cali tuvo un gran aporte, que Ferdy mientras tuvo a Eclipse aquí, tuvo Eclipse en Bogotá, dos bandas Eclipse, que él iba y venía constantemente. Te hablo desde 1970 hasta 1978 cuando él se fue del todo. Ya a mediados de los setenta hubo otras bandas, estaba la de Christian con sus hermanos; otra fue Green, que fue la primera banda que se pintó a lo Kiss o a lo Alice Cooper, nuevas propuestas y sonidos más ácidos. El grupo Renacimiento, el grupo Vida que tocaba pura música de Carlos Santana pero muy bien hecha, algo muy difícil, ahí estaba Gustavo El Mono Levy.

Ya después fueron los ochenta, la cosa fue cambiando, ya no sólo hablamos del Norte. Otros barrios empiezan a entrar, a permear la Historia del Rock. Se empieza a ver que hay grupos de rock en el Centro, en el Nororiente, y ya después empezamos a ver la influencia del metal desde mediados para acá y que Krönös nos dejó una herencia que ya había dejado Christian y que era hacer rock en español. Ellos siguieron esa línea, gústenos o no, esa es la verdad. 

En los noventa, como Cali siempre ha sido una ciudad que se formó a raíz de migraciones. La nueva migración que llegó en los ochenta trajo una juventud que ya ha crecido y esa nueva generación nos trajo metal al piso. Ya vemos que el Norte no era metal, no, era el Oriente, esos barrios horribles que la gente no quería conocer. Pues esos barrios fueron otro estartazo duro. Eso es bueno nombrarlo, ya en los noventas el rock no era totalmente en el Norte. Ya este comienza a verse como algo glamour. Ya son los barrios marginales que nos traen sonidos subversivos mucho más tenaces y el lenguaje es otro.

Entonces, fue una transición desde un arco iris multicromático que se fue volviendo más oscuro y la llama de ese dragón sigue quemando, sigue haciendo rock, pero el arco iris se va volviendo cada vez más oscuro. Las mentes ya están permeadas por las guerras, los conflictos internos y la juventud que, qué pesar, no tiene futuro. Por eso el rock es un instrumento de escape y es un garaje de entrada y de salida. 

CVR: Estaremos muy a la espera desde Cavernet Rock, que este libro salga a la luz. Ha sido un placer conversar con vos, Michi. 

GAC: Muchas gracias. Cuando alguien le meta plata es la única manera de que esto salga (risas). Vamos a ver, porque es un texto que está fuera de cualquier pretensión académica, es antiacadémico. Es solamente rockero, no dejo que entre ninguna mente occidental intelectual. Porque los intelectuales son unos eurofílicos que dejan que otros piensen por ellos. Aquí pensamos nosotros, los rockeros. Este texto es musical, se nutre de puro sonido y lo que se escucha está escrito de esa manera, como si estuvieran cantando. Esa es la intención textual, que haya colorido y sonido en lo que se está leyendo en todas esas metáforas que se vuelven metonimias a través de un sonido que uno está escuchando mientras lo va leyendo.

Terminó así esta aproximación a En el Garaje Escupían Los Dragones. De acuerdo a lo que nos ha podido adelantar fuera de micrófonos, la obra está dividida en secciones en las que primero realiza un acercamiento al contexto del rock y su historia y su relación con los jóvenes y la juventud. Posteriormente menciona la influencia de ese fenómeno en nuestro país destacando aquellos músicos caleños que tuvieron injerencia en dicho proceso realizando una reseña del Rock Hecho en Colombia desde sus inicios hasta la década del ochenta, lo cual inicia con la misma ciudad capital pasando por Medellín y Barranquilla para llegar a Cali. En esta se adentrará para de manera descriptiva, articular el movimiento rock en el entorno espacial y socio ambiental con todo y obstáculos que debieron sortear sus gestores, esto, a partir de mitad de los sesenta hasta el año 2010 período dentro del cual se inscribe el texto que ya cruzó las cuatrocientas páginas. 

Agradecemos al Autor por esta entrevista, la primera que concede a Medio de Prensa alguno para socializar su obra entre la comunidad rockera entusiasta del tema. Al momento de realizar esta, aún se encuentra recopilando los últimos datos e información para proceder a la edición final y pensar en su impresión. Quedamos en pausa hasta que suceda el Lanzamiento Oficial ya que estamos seguros de lo valioso de su aporte al patrimonio cultural y memoria de nuestra ciudad a través del rock que, huelga decirlo, aún y tras décadas de participación constante, no espera apoyo en igualdad de condiciones frente a otras manifestaciones populares de parte de los estamentos del gobierno local. Como declara Germán Castrillón, al verdadero rockero eso no le interesa, le vale huevo. Cavernet Rock.

 










Germán Andrés Castrillón Valderrutén, Michi
Historiador
20/07/1960 
Cali

Foto: Cortesía Germán Michi, 1989.