martes, 21 de abril de 2015

KISS 40TH ANNIVERSARY BOGOTÁ 2015 - Crónica

Por: Jhon Harold Castrillón Lozano, Jhaco
Fotos: Jhaco
Especial para Cavernet Rock

Abril 10 de 2015
Estadio El Campín
Bogotá, Colombia

“All right Bogotá…You wanted the best, you got the best…The hottest band in the world, KISS”. Solo estas frases y unas cuantas imágenes de los cuatro enmascarados de Nueva York dirigiéndose en sus brillantes armaduras hacia el escenario, bastan para que el cuerpo y el alma entera de los casi 9.000 colombianos del Kiss Army olviden ansiedad, clima y cansancio tras seis años y largas horas de espera. Por fin el estadio El Campín de Bogotá presenció cómo se izaba por segunda vez la tan emblemática cortina negra de letras plateadas la cual mostraba síntomas de deterioro, pero que al ser bombardeada por las demenciales luces, cae ante los emocionados y aún maravillados ojos (ojos, cámaras, celulares y cualquier dispositivo disponible) de los verdaderos fanáticos, logrando que poco o nada más importe para dar inicio al mejor espectáculo de rock que se haya visto nunca, en mi opinión personal.
La primera muestra del arsenal de KISS, fue una bocanada de pirotecnia, humo y luces llamada “Detroit Rock City”, la cual se sintió como una verdadera bala de cañón que explotó nuestros sentidos. Valga la pena mencionar que, aunque esta vez el escenario fue de menores proporciones respecto al de 2009 y tampoco era el espectacular escenario de “Monster”, todos los elementos tecnológicos y visuales que los fanáticos tenemos más que grabados en la memoria, demostraron la calidad musical y majestuosidad escénica de una banda que se consolidó con cada show a lo largo de 40 años  rockeando por todo el mundo. La explosión ascendente de energía y emoción comandada por Starchild, The Demon, Spaceman y Catman, continúo enloqueciendo almas con algo más reciente como “Psycho Circus” y un segmento bastante incandescente del “Creatures Of The Night”, con infaltables como el mismo “Creatures”, “I Love It Loud” y “War Machine”, la cual encendió la noche con el inmortal Demon escupiendo fuego. El fuego, las luces, los lásers y la constante pirotecnia enmarcaban visualmente, como recuerdos imborrables, grandes clásicos como “Do You Love Me?”, “Deuce”, que fuera la apertura del anterior concierto y “Parasite”, sin dejar de lado el explosivo solo de guitarra de Tommy Thayer disparando cohetes haciendo honor a su alter ego, Spaceman, en el más reciente éxito de la banda “Hell Or Hallelujah”.
Como ocurrió en 2009, esta vez todo El Campín coreaba a Stanley que tocaran “Forever”, la cual no suele hacer parte del setlist de KISS y aunque este anunciaba “Lick It Up” con algo de molestia, sorteó la situación. No pasó mucho tiempo hasta que de nuevo Simmons, haciendo alarde de su malvado y oscuro personaje, dominara la atención y creciente emoción de todo su ejército atrayendo todas las cámaras además, con su acto demencial de escupir sangre en medio de un solo de bajo lleno de fuerza seguido obviamente por el tan esperado vuelo hasta lo alto del escenario donde nos deja claro quién es el verdadero y único Dios del Trueno.

Como era de esperarse, no hubo una sola interpretación que la multitud no coreara tan alto que estremeciera el calmado cielo bogotano. KISS, entre grandes clásicos de los 70 y 80, como “Hide Your Heart”, “Shout It Out Loud” y “I Was Made For Loving You”, no se cansó un solo instante de responder con más energía y agradecimientos, incluso en español, resaltando lo significativo que era para ellos no solo volver a Colombia sino también, que fuera este el país que abriera la gira por Sur América en la celebración de su cuadragésimo aniversario. La noche llegó al momento que muchos esperaban, Paul Stanley dice: “I´ll come out there to see you” y comienza el espectacular vuelo sobre sus fanáticos en la gramilla del estadio cantando a una sola voz, “Love Gun”. La euforia solo puede ir en aumento y es cuando Eric se levanta con todo y batería en medio de “Black Diamond”. Pirotecnia, humo y la espectacularidad de un show que no cansa ni dejará de maravillarnos y creo hablar por todos los seguidores que abarcan hasta tres generaciones.
El momento menos esperado del concierto, la gran fiesta de cierre, no menos espectacular, armonizada por el inmortal himno “Rock And Roll All Nite”. No sé si cometa una burrada, pero creo que para los rockeros, esta es nuestra Marcha Imperial. Una monumental explosión en la que todos los artefactos, luces, artilugios, millones de papeles, fanáticos y la propia banda, enloquecen en una sola histeria alcanzando así el clímax de la noche y reventando de energía, literalmente, cualquier escenario. Para este momento, hasta la última gota de energía y pasión por KISS ha sido dejada en la gramilla del Campín con lo cual la banda, a manera de despedida y agradecimiento, proyecta en las pantallas la frase que se hizo tan viral en las redes sociales debido al evidente error de escritura, “KISS LOVES YOU BOGATÁ” (sic.).
En general, el clima bogotano fue benevolente con los asistentes. Tarde muy soleada y una noche bastante fresca, sin lluvia. Considero que todo transcurrió en calma y el buen comportamiento se hizo notar, por lo menos en el costado del estadio acondicionado para el ingreso a la localidad que me correspondía. De igual manera fue la percepción generalizada a lo largo de todo el concierto y a la hora de salir a los alrededores, repito, por lo menos en el costado donde me encontraba. Debo decir que se siente alegría al ver la manera como KISS ha logrado reclutar a lo largo de estos 40 años de buena música, su ejército del rock, o como ellos bien nos llaman, “The Kiss Army”, logrando reunir tres generaciones bajo una misma euforia y derroche de buena energía. También, preocupa la notable disminución en la venta de boletería y asistencia al concierto. En su primera visita al país en abril de 2009, al Parque Simón Bolívar asistieron alrededor de 25.000 espectadores. En esta ocasión, solo asistimos cerca de 9.000, motivo por el cual supongo, no solo se cambió el lugar del evento para el estadio habilitando únicamente la gramilla, la cual no presentó lleno total, sino también que no se contratara agrupación nacional telonera.
Es posible que la banda no se haya llevado la mejor impresión en esta ocasión. Se hizo visible en la cantidad de material gráfico e impresiones compartidas en sus redes sociales, comparado con los demás países visitados en la gira, antes y en días siguientes. Muchos verdaderos fanáticos repitieron el que tal vez sea el mejor espectáculo de rock que hayan visto. Otros, aprovecharon esta nueva oportunidad para verlos por primera vez, lo que si quedó claro es que el concierto salió adelante aunque la calidad vocal ya no es la misma, obviamente. KISS cumplió con las altas expectativas de sus más fervientes seguidores y sigue demostrando cómo es que una banda se hace tan grande entregando por cuatro décadas y miles de shows por todo el mundo, toda la pasión y la energía que caracterizó desde sus inicios a estos cuatro enmascarados de Nueva York. Así se celebran 40 Años de música y así se resume el legado de una banda legendaria gritando a todo pulmón, “ROCK AND ROLL ALL NITE, PARTY EVERY DAY”.














Jhaco
14 . 11 . 1976
Arquitecto, Cali