Por: Jose Paschu . Director
La
historia del Metal en Cali dicta que Master
tocó el día lunes festivo 22 de junio de 1998 en lo que se había conocido como Antología del Zaguán justo antes de llamarse
Alterno Bar. En aquel momento el
cartel local estuvo a cargo de Nameless
y MistyFate.
En
este 2024 que va corriendo rápido y cuando casi se cumplen 26 años de aquella
vez, regresaron el pasado 29 de abril en una noche de lunes laboral pasada por
lluvia que no aplacó el interés del público que respondió en buena forma.
BloodsheD dio inició con
“Sacred Slaughter”, de su primer full
lenght de 2018 The Arrival of the
Ruthless Death. De este mismo llegaron “Morbid Lies” y “The Arrival” y
entre estos un cover de Grave, “Into The Grave”. De su segunda placa, Doom Tales… (2022) sonaría “Mad Zar”, que
cuenta con videoclip y está disponible en YouTube. Con “Unholy Worship”,
“Armageddon”, “Dominicanus” y finalmente “The Last Hun”, cerraron el primer
bloque de cuota caleña.

A
continuación y repitiendo convocatoria, Nameless
salió con toda la fuerza posible en más de tres décadas de carrera y dos
álbumes, Dirge (2001), joya del Metal
Nacional, y Eternal Grief (2018),
siendo el en vivo titulado In The
Letargic Grief, publicado en abril de 2023, lo más reciente de la agrupación
liderada por Robinson Mena. Tras el infaltable Intro, emergieron temas como “Thy
Coffin”, “Despair”, “Cry”, “Lament” y “Nameless”. “The Fable”, de aquel EP de
1996, Across The Threshold, “The
Remembrance” y “Deepsoulation” también hicieron parte y sonaron majestuosamente
en este tramo del concierto.
Con
el final, ajustes de rigor, y cerveza en el intermedio, llegó la hora de ver de
nuevo en Cali a la banda que surgió en Chicago en 1983, pero con trayectoria vigente
en República Checa/Chequia hace más de veinte años pues su fundador, Paul
Speckmann, voz/bajo, emigró para unirse a Krabathor
con quienes compartió cuartel entre 1999 y 2005. Pero esa es otra historia.
Ya
radicado en el país centroeuropeo continuó lanzando material de Master, siendo la constante en once álbumes
de estudio que con Saints Dispelled,
de enero del presente año, ajustan un total de quince, a los que se suman
varios EP, sencillos, split, compilados y discos en vivo en cuatro décadas de
trasiego. Genérico, dirán algunos; muy respetable y digno de admiración, decimos nosotros pues
muy pocos pueden decir que fueron influencia para Napalm Death y otros incluyendo
a los Death de C. Schuldiner.
Con
un local que acusó más que buena asistencia considerando el día y el clima, la
gente supo corresponder la descarga de Thrash Death Metal de la alineación
actual que cuenta con Ales “Alex 93” Nejezchleba en guitarra, todo un capo, y
Peter Bajči en la batería, una máquina. Por supuesto el cabeceo y el pogo/moshpit elevó la temperatura en un
local conocido por la ventilación insuficiente. A nadie le importó el calor y
si el averno existe, hemos abonado con sudor algunos metros cuadrados, qué más
da. Ya lo dijo AC/DC, “El infierno no es
un mal lugar para estar”.
Temas
como “Master”, “Heathen”, “Pledge of Allegiance”, “Terrorizer”, “Judgement of
Will”, “Submerged in Sin”, “Used”, “Unknown Soldier”, “Mangled Dehumanization”
y “Pay to Die”, entre otros, junto a algunos de su primera etapa como Death Strike, hicieron parte del
repertorio en esta ocasión.
Master es una agrupación
que sostiene en alto la bandera de aquel Metal de finales del ochenta y
principios del noventa, con muy poca intervención de elementos contemporáneos,
cero inventos o experimentos. Se ha mantenido impoluta y fiel a su propia
esencia, que es azotar oídos de principio a fin, sin pausa ni piedad, y es que
ese “tupa - tupa”, que en el inconsciente colectivo del metalero colombiano es una
especie de código genético, pega con mucha fuerza y con poco más de una hora en
tarima bastó para acabar con la carnicería. En mi caso pude saldar una deuda
pendiente, en 1998 no me encontraba en la ciudad.
Una
vez más asistimos a un gran evento, muchas sonrisas al bajar las escaleras del
tercer piso de Caliunderground en una
jornada en la que de nuevo se destacaron las bandas de nuestra ciudad, de ayer
como hoy Nameless y BloodsheD dejaron en claro que la bandera
del Metal Caleño sigue ondeando con orgullo y en pleno uso de facultades. Lo
demás es lo demás.
Agradecemos
a String Howling Producciones por facilitar una vez más nuestra labor.
Hasta la próxima. Cavernet Rock.