Por: Carlos Orejuela
Fotos: Jorge Solarte y Cavernet Rock
28 . 03 . 2017
Shemales Mutilation, N.O.F.E., Hellfish, Brujería.
Green Bird Discoteca, Cali
Cumpliendo la invitación a ver a Brujería, acompañados de dos bandas
locales y una nacional el martes 28 de marzo del año en curso, aclarando el
cambio de locación a última hora por falta de responsabilidad por parte de los
titulares del antiguo Teatro Bolívar y resaltando la proactividad del equipo
logístico en encontrar un lugar dispuesto a recibir tanto fanático en tan poco
tiempo.
Teniendo en cuenta el estricto horario
que rige los establecimientos nocturnos en Cali, el concierto inició realmente
temprano. A las 7:15 pm ya estaba todo listo para los Shemales Mutilation quienes tronaron con fuerza el sonido
desplegado para ellos. Banda conocida por este servidor, llevan tocando hace ya
varios años, esos años se sienten en la madurez de interpretar un género que se
puede tomar como la vil representación de la porquería humana. Death/grind
pulido en medio de su bestialidad, una puesta en escena que se puede catalogar
como calmada para el género, en la
música, lo importante, realmente demoledores. Mientras tocaban había poca gente
en el salón, una mala costumbre de no ver a todos los artistas por parte de los
asistentes, un aspecto a mejorar. Afuera del recinto dispuesto se empezaba a
aglomerar lentamente la mancha negra de seguidores y fanáticos, poco a poco
llegaba más y más gente.
Con un poco más de público frente a la
tarima, N.O.F.E. descarga su
hardcore. Banda caleña de buen recorrido, su puesta en escena enérgica
calentaba los ánimos interpretando temas conocidos por sus seguidores,
lentamente invitaba a ingresar a la multitud que se aglomeró en las puertas y
el Parque de las Banderas.
Una breve prueba de sonido fue
suficiente para la banda invitada, los santafereños Hellfish agrupación conformada por integrantes con mucha
experiencia adquirida en grupos como son Koyi K Utho, Stoneflex y más, extreme
metal con fuertes influencias hardcore y grindcore y excelente presencia en
tarima. El dúo vocal transmitió electricidad a una sala expectante, como
dementes interpretaron canciones propias y covers del metal nacional que los
influenció o muy seguramente en su historia personal fueron parte de ello. A
pesar de ser relativamente nueva la banda pues opera recientemente (desde
2016), reitero en la experiencia de sus integrantes para saber mover la gente,
transmitir esa pasión por la destrucción y el ruido estridente, muy buena
impresión dejan en tierras vallecaucanas.
Luces apagadas y el local lleno, humo y
pocas luces, flashes esporádicos, hora de Brujería
y a lo que vinimos. La mole Nick Barker se sienta en su máquina aplanadora,
frente a él se ubican Juan Brujo, Shane
Embury (Napalm Death), Anton Reisenagge (Pentagram) y Sangrón (Miembro
fundador). Por sus filas han militado muchos integrantes de agrupaciones
famosas en sus géneros pudiendo a llegar a ser miembros icónicos. Brujería
sigue siendo la banda más representativa
del grindcore/death metal en español, con solo 4 producciones discográficas en
su haber. Matando Güeros (Roadrunner, 1993), Raza Odiada (Roadrunner, 1993), Brujerizmo
(Roadrunner, 2000) y Pocho Aztlan
(Nuclear Blast, 2016), en los años noventa con el pasar del tiempo los
metalheads poco a poco le dieron el estatus de culto a sus discos y a la banda.
“El Desmadre” rompe el silencio, el sonido inconfundible característico del
grindcore noventero, uno a uno fueron evacuando sus temas en medio de
coreografías y referencias actuadas en tarima. “Colas de Rata”, “La Migra” y “Echando
Chingazos” fueron coreadas por el público. Definitivamente, Hongo (S. Embury)
es un monstruo para destrozar el bajo, golpe a golpe a las cuerdas y tocando de
una manera en la cual uno se pregunta un par de cosas, ¿Cómo suena tan bueno y
cuánto tiempo más van a resistir esas cuerdas?.
“Greñudos Locos” logró armar medianamente
el mosh pit que fue apagado casi que instantáneamente por aquellos alrededor
que querían ver la banda tocar. La batería de Nick Barker es un espectáculo
digno de admirar. Técnica, velocidad, precisión y contundencia. El grindcore
reconocido por su sonido sucio y disarmónico, para ser disfrutado requiere de
músicos de gran talento.
A los Brujería se les vio cómodos con el
público caleño, bastantes saludos de afecto por parte de Juan Brujo y Sangrón
justo antes de terminar con “No Se Aceptan Imitaciones” cerrando así la primera
parte de la presentación. A los coros de ¡¡BRUJERIA!! ,¡¡BRUJERIA!!, vuelven al
escenario, machete en mano con los colores de la bandera mexicana, y “Raza Odiada”,
“Ley del Plomo” y “Matando Güeros”, llevaron a la cúspide los ánimos en el
concierto. Brujería cerró como es tradición en sus presentaciones con “Marijuana”,
una versión/parodia sobre la pista de la conocidísima “Macarena”, con baile y
coreografía de Juan Brujo causando reacciones abundantes y diversas. Mucho
seguidor radical del metal extremo torció los ojos y de inmediato fue a buscar
aire fresco. Amor y odio, tal como le escuche decir a un fanático, “para tocar así hay que tener sabor en la
sangre”.
Nuestro agradecimiento a los
organizadores, String Howling, Visceral y Distorsion, por creer y apostar por
la escena caleña y facilitar de manera permanente nuestra labor. Cavernet Rock.